Transferirse a otra universidad o carrera: debería irme o quedarme

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Cambiarse de carrera o universidad no es una tarea fácil. Cuando entras a una universidad, tu clase ha sido previamente seleccionada, por lo que mayormente no existe mucho espacio para estudiantes extras que vienen de otros lugares. Reconocer que cambiarte de carrera o universidad conlleva una serie de procesos de admisión modificados, aplicaciones, ensayos, entrevistas, o una cantidad de procesos burocráticos para la transferencia de tus créditos o paquetes de ayuda financiera.

Asé que ¿Cómo se determina si cambiarte de carrera es una decisión sabia o debes duplicar tus esfuerzos y tratar de que las cosas funciones en el lugar donde te encuentras?


Leamos un poco.

Las 5 razones más populares para transferirse

Conozcamos primero algunas de las malas razones para transferirse.

1. “He tenido un primer semestre/trimestre muy malo”

Sí, como ya has podido ver, también lo ha tenido alrededor del 50% de la población universitaria a tu alrededor. Hay un proceso de adaptación que va asociado a estudiar en la universidad, empacar tus cosas y mudarte a un lugar nuevo, vivir con un compañero de piso, y ser completamente responsable por tu propia vida y progreso académico. EL primer semestre/Trimestre confronta típicamente a los recién ingresados con decisiones difíciles de tomas “acerca de alcohol, drogas, sexo e identidad sexual, amigos, la vida” ah, y también todas las cosas académicas, como cuáles clases tomar, en qué especializarse y cuando y que tanto estudiar.

Tener un difícil primer Semestre/Trimestre no es razón para transferirte a otra escuela o carrera.

2. Extraño a mi novia –o novio– 

Es tiempo de que hacer eco con el refrán familiar: “si está destinado a ser, esperará” – y para ser francos y sinceros, las probabilidades son, de que no estaba destinado. La mayoría de lo estudiantes en el campus universitario encuentran personas con quienes identificarse rápidamente y que pasan por las mismas situaciones que ellos con respecto a mudarse a otro lugar, por lo que terminan toda relación con esa persona “especial” que ya ocupaba parte importante en sus vidas. ¿Quieres hablar sobre colocar presión en una relación?

Eso es presión.

La mayoría de las relaciones no están preparadas para este tipo de presión durante los comienzos de tu etapa universitaria. Sí, sí… sabemos que crees que eres diferente y que tu alma gemela es una persona madura y que han discutido muy a fondo sobre esta decisión y todo eso.

3. Odio a mi compañero o compañera de piso

Sí, esto puede significar un año complicado -sin embargo no es razón para transferirse. Primero, haz todo lo posible por tratar de resolver las diferencias. Recuerda que la convivencia con esa persona es una calle de doble vía y tú tienes parte de la responsabilidad en hacer que todo resulte.

Si has hecho todo lo posible y las cosa simplemente no pueden funcionar, toma tus quejas al siguiente nivel. Quizás tus compañeros de piso realmente son de lo peor. Si lo son, pasa la mayor parte de tu tiempo fuera de tu habitación estudiando en la librería, haciendo actividades con tus amigos, o gastando tu energía en actividades extra curriculares, atléticas, o algo más.

4. No he hecho amigos aquí

¿Qué tanto lo has intentado? Qué has hecho realmente para encontrar un grupo de personas con intereses similares? Has hablado con personas en tu clase?

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¿Te has unido a actividades extra curriculares que reflejan tus intereses? Has entablado conversaciones con personas que participan en esas actividades? Te has integrado a alguna actividad atlética e intentado pasar tiempo con esas personas? Qué tal los grupos religiosos o espirituales (en caso de que sean de tu interés), donde las personas te reciben y son muy receptivos a incluirte en su grupo?

Algunas personas se encuentran con un muy buen grupo de amigos justo al comenzar su nueva vida universitaria. Para otros toma tiempo e integración en la cultura del campus para encontrar a un buen grupo con intereses similares. Una vez más, haber superado medio año de tu vida de recién ingresado no es experiencia suficiente como para determinar que no hay ninguna otra persona en tu campus con intereses similares.

5. Extraño mi casa

Esta es otra experiencia increíblemente común para los recién ingresados -pero no es una razón para empacar y mudarte a un lugar más cercano a tu hogar-. Si extrañas tu casa mientras estás en la universidad, las probabilidades indican de que no es estás manteniendo lo suficientemente ocupado o conectado a las cosas que haces como para superar esos sentimientos. Sumérgete en las actividades de tus materias, únete a actividades que realmente disfrutas, compagina con tus compañeros de piso y nuevos amigos, y siempre trata de mantener tu mente despejada de lo que dejaste en tu hogar. Cuando menos lo esperas, será fin de semana de padres o semana santa, vacaciones de verano o cualquier otra festividad. Te encuentras no muy lejos de 1 mes o 2 de una gran oportunidad para ver a tus amigos y familia de vuelta en casa, y los bajos costos en pasajes aéreos o variadas opciones de transporte te ayuda a aprovecharlas con mayor efectividad.

Si las cosas se vuelven realmente malas, solicita una cita con un consejero escolar en el departamento de salud. Te sorprenderá escuchar cuántos otros estudiantes buscan la misma asistencia y qué tan fácil pueden solucionarse estos problemas.

Algunas razones incluso peores para transferirse

Algunas de éstas parecerán ridículas, advertimos.

  • El clima apesta
  • El campus es muy liberal o muy conservador
  • Nuestro equipo deportivo apesta, o el campus no tiene un espíritu escolar (. . .)

Algunas buenas razones para transferirte

1. “He encontrado interés legítimo en una disciplina que my universidad no ofrece

Quizás hayas descubierto tu don por los escenarios, comedia improvisada, escritura, pero tu universidad no tiene cursos para esas carreras y no puedo satisfacer mis necesidades académicas a través de estudios independientes. Mientras tu interés en esta nueva disciplina sea legítimo y no un pretexto para moverte más cerca de tu pareja o amigos, esta es una razón muy válida para comenzar tu nueva vida en otro campus.

2. “No puedo pagas las cuentas

Yu falta de habilidad en financiarte tu vida universitaria en tus circunstancias actuales rara vez debe ser una razón para transferirte. Si estás viviendo esta situación, debes consultar con el asesor financiero de tu universidad para consultar qué cambios pueden realizarse a tu paquete de ayuda financiera. Presentarle tus problemas a la gente encargada del área financiera en tu universidad es en muchas ocasiones el movimiento perfecto y único para cambiar las circunstancias que incrementarán las posibilidades de que permanezcas en la escuela.

Si esto no soluciona tu problema, lleva tu caso a la máxima autoridad de tu universidad. ¿Cuántas personas se atreven a tomar este movimiento tan ambicioso?

Si después de intentarlo todo, aún no conseguiste solucionar tu problema, entonces transferirte por razones financieras puede ser considerado como algo válido.

3. “Tengo una emergencia familiar

Esta podría ser considerada en la categoría de “quizás” . Esperamos que nunca tengas que atravesar por estas circunstancias, pero sabemos que a veces pasa. Si un familiar padece una enfermedad terminal pero te ha gustado tu experiencia en la universidad, puedes solicitar a la administración un período de congelamiento de tu carrera y poder cuidar de tu familia durante este período de crisis. Es difícil concentrarse en ecuaciones y tareas mientras alguno de tus padres o familiar cercano está muriendo.

En caso de una enfermedad que requiera más tiempo pero menos participación de tu parte, mudarte más cerca de casa es la mejor opción. Antes de tomar una decisión habla con tu familia y amigos para evaluar otras posibles soluciones.

4. “Siento que no encajo -después de 1 año completo de esfuerzos-

Algunas veces no es la falta de disponibilidad de una especialización, la partida de un profesor clave y problemas financieros. Algunas veces realmente es cuestión d encajar.

Si durante un año has dado lo mejor de ti y todavía sientes que no encajas o que a medida que aprendes más sobre la profesión te das cuenta de que no te imaginas ejerciéndola en un futuro, entonces transferirte a otra carrera o universidad es la mejor opción para ti.

Artículo original: Transferring to another college por Robert H. Miller, John Wiley & Sons Inc.